Hoy vuelvo a escribir con la moral arriba, con la fortaleza que la solidaridad ha incitado, con la mirada al frente, con el orgullo de ser anarquista, con el placer de vivir en armonía con mis palabras, después de ver de tan cerca todo este contubernio judicial protector de los ricxs y enemigx de lxs pobres, que utiliza sus más bajos recursos como el montaje y a sus siervxs delatores, para acusar, criminalizar, perseguir y encarcelar a quien no comparezca a su supraordinado.

Aun me encuentro rehén del Estado benefactor del Capital con más 8 meses de arresto domiciliario total, después de 11 meses de cárcel. Este tipo de reclusión domiciliaria se podría decir que es una “progresión” en la recuperación de la libertad física, pero mi habitación es mi nueva celda, la casa donde vivo es mi nueva cárcel, el control sobre mi vida no ha desaparecido, el castigo le sigue rindiendo tributo a la sociedad carcelaria. A pesar de que esta forma de arresto no es nada agradable, mi situación no se compara en absoluto con las condiciones de aislamiento que viven nuestrxs compañerxs presxs revolucionarixs alrededor del mundo, por ello, necesitamos luchar con la fiereza necesaria desde dentro y fuera de las cárceles, hasta que ellxs estén nuevamente en la calles, hasta que logremos que caigan los muros de las jaulas para humanxs y no humanxs.

Queda en el limbo de lo ridículo la acusación de que existe una “organización terrorista con financiamiento internacional y tentativa de homicidio”, nosotrxs, lxs anarquistas no tenemos lideres, repugnamos la autoridad, porque esta se basa en la dominación y el sometimiento, no tenemos una forma de organización jerárquica ni vertical, buscamos la libre asociación y la afinidad política. Practicamos la solidaridad internacionalista, no solo por nuestrxs hermanxs encarceladxs, clandestinxs y perseguidxs, también por el resto de gente de las cárceles, creadas, claro está, para proteger al Capital. El delirio estatal continúa al acusar de que existe financiamiento internacional, con vínculos y representantes, cada unx de nosotrxs –lxs anarquistas/antiautoritarixs – se representa a sí mismo, cada unx de nosotrxs, es parte de una misma lucha, en la que no nos vemos las caras, pero nos reconocemos como compañerxs. Quien impone desesperadamente el terror es el Estado, a través de su órgano político-jurídico-policial, que castiga y persigue a quien lucha por vivir libre del Capital y del etnocidio. Todas las acusaciones se sobreponen a sus mismas leyes, ellxs mismxs ¬–lxs represorxs– se sobreponen a sus mismas leyes, ellxs mismxs son quienes las manipulan, corrompen, retardan y deniegan su tan elogiada “justicia”, que solo representa servilismo a la burguesía.

El único crimen que cometí es luchar contra cualquier forma de dominio, no me arrepiento de ser como soy o de lo que soy, porque el arrepentimiento es darle la razón al enemigo; no me arrepiento de luchar contra la sociedad de clases, porque esta está basada en la desigualdad y la opresión, solo aspiro a recuperar mi movilidad y a mantener mi dignidad. No me declaro “culpable o inocente”, porque hacerlo sería entrar en el juego del Poder; esta baraja jurídica de persecución política con sus leyes burguesas reprime la libertad individual de quienes no aceptamos vivir en esta sociedad dictatorial y autoritaria, que no la elegimos, mas al contrario, nos la impusieron.

Se necesita combatir el orden establecido, porque este es el que impone servilismo y sumisión al Capital; no se necesitan reformas o condiciones “idóneas” para la revolución, la revolución es un conflicto permanente. El llamado “proceso de cambio o vivir bien” es solo un disfraz del nuevo coloniaje andino, globalizador y civilizatorio; es un eslabón más de la continuidad de otros gobiernos democráticos y golpistas, porque todo Estado es servil al Capital. Se necesita levantar la cabeza y defendernos del terrorismo y la violencia estatal, violencia que dentro de la sociedad se origina de arriba hacia abajo, aceptar vivir en sumisión significa estar dentro de una cárcel social y mental, sin el ánimo de rebelión contra el asesino que elimina nuestras ansias de libertad, ese asesino, que utiliza sus recursos más degradantes y despreciables para destruir lo que le combate. Es innegable que en estas tierras, parte de Los Andes se viva en una sociedad basada en el Capital, el especismo, la explotación, el etnocidio, el latifundio, vemos como el neo coloniaje estatal va destruyendo a los pueblos ancestrales, a la tierra y todo lo que vive dentro de ella, el objetivo del Estado es explotar, civilizar y domesticar para que vivamos como en los países “desarrollados”, no se puede seguir inmutable ante esto. La lucha anárquica/antiautoritaria es la lucha por no ser la réplica de esxs serviles del Capital, nuestra lucha es real cuando deja de ser una teoría o letra muerta, se pone en marcha desde el momento que se rechaza una vida enajenada e indolente, desde el momento en que se aplica en el cotidiano el repudio a las imposiciones de un esclavismo sistemático. La enajenación hacia el conflicto por parte de la sociedad punitiva es casi total, la mayoría prefiere seguir esclavizada y adormecida de forma voluntaria, no les interesa vivir libres, tal vez por miedo o por conformismo. También entre lxs pobres muchas veces se reproducen las cadenas de opresión, explotación y autoridad, en ocasiones la aspiración a dejar de ser pobres solo es el afán de ascender de peldaño dentro de la sociedad, pasar de ser explotadxs a explotadorxs, o ser menos explotadxs que antes.

La lucha debe continuar por la Liberación Total, quiero expresar mi desdén a la ley de los “Derechos de los animales” que el Poder con respaldo de lxs ciudadanxs bienestaristas la están gestionando en este territorio dominado por el Estado de Bolivia, cualquier ley solo normará la esclavitud, legalizará el dominio, la tortura, la perpetua autoridad sobre lxs animales; ellxs al igual que nosotrxs necesitan vivir libres; una ley solo lxs sentencia a cadena perpetua fortaleciendo la relación de dueñx- esclavx, amx- mascota, consumidor(a)-producto. Los “Derechos de los animales” sustentan la permanencia de la sociedad carcelaria, donde las jaulas y celdas son el reflejo de la miseria de la conciencia y la solidaridad humana, el Estado solo asegura esa miseria en su sociedad, queremos jaulas vacías, no más grandes.

Más allá de las distancias políticas quiero saludar a a lxs niñxs trabajadorxs que fueron reprimidxs y gasificadxs el por las “fuerzas del orden” en la ciudad de La Paz el pasado 18 de diciembre; a lxs adultxs mayores “víctimas de la dictadura” golpeadxs y gasificadxs por el régimen democrático en la plaza Murillo el 19 de noviembre; a Martha Montiel y a quienes luchan por recuperar los cuerpos de sus familiares asesinadxs y desaparecidxs; a la resistencia del TIPNIS; a lxs guaraníes, takanas, aymaras, quechuas, urus, chipayas, weenhayek, y demás pueblos de la Amazonia, Chaco, Valles y Altiplano, quienes batallan por no pertenecer a este mundo civilizatorio, domesticado y sufren el constante acoso estatal y avasallamientos por empresarios y latifundistas.

Saludos a lxs guerrerxs en Italia, España, Indonesia, Alemania, Francia, Canadá, EE.UU, Brasil, Uruguay, Argentina, Perú, Grecia, Reino Unido, Holanda, Croacia; en México a Mario Gonzales, Fallon, Amelie y Carlos; libertad para lxs compañerxs Mónica, Francisco, y el resto de lxs procesadxs en Barcelona, Juankar Santana Martín, Manuel Pinteño, Gabriel Pombo Da Silva en España; Marco Camenish por su desafiante huelga de hambre en Suiza; a Thomas Meyer Falk en Alemania; Ilya Romanov en Rusia; a lxs compxs en Chile que luchan desde dentro y fuera de las rejas en esta nueva gestión represiva de la democracia; En Argentina a lxs compañerxs detenidxs del pueblo kolla que lograron desviar el recorrido del Dakar en Jujuy, a las mujeres en lucha contra la represión en la cárcel de Ezeiza; a quienes resisten en las cárceles con la convicción intacta, a lxs compañerxs que utilizan la huelga de hambre como acto solidario y herramienta de lucha en las cárceles de México, Grecia, Suiza y Chile; Saludos a Gustavo Rodríguez y Alfredo Bonanno deportados por los regímenes capitalistas; disculpas por la omisión de algunos nombres de compañerxs. Memoria combativa por quienes perdieron la vida luchando, y un enorme abrazo cómplice a quienes se mantienen en la clandestinidad, ¡fuerza y coraje!

Mi eterno agradecimiento a los blogs contrainformativos que han estado actualizando y difundiendo mi situación, a todxs lxs solidarixs que desde sus propias iniciativas han logrado que el eco de sus acciones rompa el aislamiento y me vuelva a robar una sonrisa. Contra la sociedad carcelaria y sus verdugxs, de pie en esta guerra social, contra la sociedad de clases, el Capital, la autoridad, el aislamiento y las imposiciones.

! Liberación total ahora!!!

Henry Zegarrundo
Anarquista/Antiautoritario

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